¡Qué viene Sanidad!

En casa, cuando éramos pequeños y no comíamos, nos decían aquello de “Que viene el coco…”,  debía de sonar muy mal porque el plato acababa vacío y nosotros con dolor de estómago por engullir.

Pues ese “coco” es, para muchas empresas alimentarias, sanidad. Una especie de ogro que  pone sanciones y levanta actas, “Van a pillar” nos decís a veces.

Durante las inspecciones a las que asistimos como perito, vemos todo tipo de situaciones, pero hoy os venimos a comentar la de las empresas en las que, en el momento que el inspector entra por la puerta, afloran las inseguridades de los trabajadores y empiezan a cometerse, una torpeza tras otra. No saben si en su trabajo diario hacen las cosas correctamente o no y ante la duda, se pasan la inspección sin hacer nada por si les compromete o con las manos bajo el agua para que se vea que son muy limpios. Lo que denotan estas actuaciones es una formación muy deficiente, que no ha capacitado al trabajador de los conocimientos adecuados. Son empresas que necesitan asustarse  para rectificar y plantearse hacer las cosas bien.

Para prevenir este tipo de situaciones, es necesario basarse en dos pilares fundamentales:

  1. Formación al manipulador
  2. Auditorias periódicas en las que se controlen prácticas incorrectas, instalaciones, documentación y registros.

Hablamos de prevenir, de cuidar el alimento, de mirar por la salud del cliente. Una empresa que se esfuerza por cumplir con los requisitos higiénico-sanitarios, no se asustará del inspector, su trabajo no se verá alterado. No olvidemos, que el "coco" de nuestra infancia era aquel ser imaginario que hacía comer al niño inapetente, pero al que comía bien, no le daba ningún miedo.

Si necesitas que actuemos como asesores ante inspecciones o que resolvamos alguna sanción tras la visita de sanidad, consúltanos. Estás en buenas manos.

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